La portavoz del Grupo Municipal Popular del Ayuntamiento de Burgos, ha mostrado este jueves su preocupación por el proyecto presupuestario que se someterá a votación en el Pleno extraordinario de mañana, al considerar que el bipartito pasa “del presupuesto de la parálisis a las cuentas de la involución”.
Ha sostenido que el proyecto, que llega injustificablemente tarde teniendo en cuenta la mayoría absoluta de la que dispone la coalición PSOE-Cs, se caracteriza por no mirar hacia adelante, adolecer de planificación y vivir de los proyectos del Partido Popular.
La edil popular ha lamentado que las inversiones se supediten a una futura modificación presupuestaria y ha evidenciado el retroceso en unas cuentas que incrementan la partida de personal y gasto corriente, disminuye las inversiones y se olvida de la amortización de deuda.
Esta última cuestión es una “mala noticia” para la ciudad, frente a los 23 millones que se amortizaban cada año de la mano del Partido Popular, ahora se pretenden amortizar 7 millones, lo que sin duda pagará con creces el Ayuntamiento cuando finalice la exención de la regla de gasto y se condicione al Consistorio en la toma de decisiones.
“Es la muestra más clara de un gobierno desbordado y agazapado tras constantes disculpas”, ha aseverado, a la vez que ha advertido que el proyecto del bipartito no sienta las bases de la recuperación económica y ahondará aún más en la paralización de la capital.
En el apartado de ingresos, ha reafirmado que “el Ayuntamiento se convierte en una hacienda de transferencias”, en las que destacan las aportaciones que realiza la Junta de Castilla y León para el mantenimiento de diferentes servicios.
Ha mostrado, además, su preocupación por el hecho de que se condicione el apoyo al sector industrial a la venta de suelo, en concreto 700.000 euros al ámbito logístico de la ciudad porque no existe ninguna otra partida en la materia.
Tampoco disminuye impuestos ni tasas y todo pese a que la diferencia entre ingresos y gastos en 2020 ascendió a 14 millones de euros. “El dinero debe estar en el bolsillo de los empresarios y de los burgaleses en general por lo que no es aceptable el planteamiento del bipartito”, ha añadido.
Por otro lado, ha advertido del incremento que se registra en el capítulo de multas y sanciones. En relación a lo ingresado en 2017 se produce un aumento del 60 por ciento y del 37 por ciento respecto a 2019.
En el apartado de gastos, ha explicado que se mantiene esta misma tendencia, con un nuevo aumento en el capítulo de personal. Se pasa de 48 millones de euros gastados en 2017 a 52 millones en 2020.
Carolina Blasco ha señalado, por otro lado, que no se contempla ni un solo euro a la reordenación de la administración, pese a ser una de las grandes apuestas del bipartito para este mandato, y se refleja un aumento en el gasto de servicios porque se registran más quejas y peores prestaciones.
También ha denunciado el incremento del presupuesto del Instituto Municipal de Cultura y Turismo (IMCyT) en un millón de euros, pese a que en las cuentas de 2020 quedaron sobre la mesa dos de los nueve millones presupuestados. “Es una evidencia del marketing de Daniel de la Rosa, que sabe de antemano que el contexto actual impedirá que se agote este presupuesto”; ha puntualizado.
Finalmente, Blasco ha lamentado la caída “estrepitosa” que registra el capítulo de inversiones, con una previsión de cuatro millones de euros menos. Recordando que en el presupuesto de 2020 se presupuestaron más de 28 millones de euros de inversión y se dejaron 14 millones en el cajón.